— Los fashionpedists

Vístase de Abono Transporte de Madrid, Gilí


Si usted NO reside en Madrid, pensará que esto no le atañe, pero se equivoca. Por un lado, los estilismos son el grado 0 de la cultura; por otro, como realice apeo en el Aeropuerto de Barajas y tenga que desplazarse, va a abonar 5€ para empezar, vía impuesto arancelario sobre bienes muebles (el bien mueble es usted mismo. Regocíjese. Al paso que vamos, es el único que va a tener. Deje de fumar y de comer bollería industrial, que parece tonto). A lo que íbamos: si usted NO reside en Madrid, también es un Gilí.

Si necesita inspiración, puede empezar por aquí. Para continuar, Catalina nos ofrece las más frescas tendencias S/S 2002 (recuerde que abrimos este chiringo el año pasado, en pleno declive de los blogs y la red 2.0 y, por tanto, la actualidad es un bien fútil para nosotros), colores sólidos y menos sólidos que traen aires de Esperanza y Botella en los verdes y tintes proletarios en la funda de su tarjeta de transporte tipo A. Un look formal para que no sienta añoranza, ahora que tiene que despedirse de su metrobús, dado que no puede pagarlo.

Si algo puedo destacar, es el sable láser que, por experiencia propia, le resultará de suma utilidad tanto si peregrina a pie como en pseudovehículo (proponemos bicicleta, pero un burro o una jirafa también valdrían, manteniendo la constante de no superar el valor total de 5 años de abonar el abono transporte, depreciación inclusa).

Con el sable láser podrá segar puertas de coche aparcado que se abren mágicamente, si vehicula por el arcén, o cercenar cabezas para avanzar entre la multitud que se va a generar dado el precio del transporte, el índice de paro, el sueldo medio de los no parados y lo lento que camina usualmente la población (luego nos preocupa mucho la lorza y la obesidad infantil, ya, un huevo).

Con el sable láser podrá alumbrarse si vuelve a casa de noche (no se si tienen consciencia de que el alumbrado matritense se apaga a medias para ahorrar y poder pagar al mayordomo que le pone el café a Ana Botella y sus invitados -Ana, si me estás leyendo, un día de estos me voy a pasar para comentarte una cosa de los impuestos de recogida y gestión de basuras, tomo café americano, por si quieres ir comentándolo-). Podrá calentarse la sopa de monda de patata cuando se le enfríe, mientras le da vueltas, y contribuir a la inyección económica montando una charcutería donde el jamón se corte fino. Pero fino, fino, fino de verdad, Luke.

Y lo que es mejor, podrán comprarle una concha de vieira de plata, bien gorda, y aún así no superará el coste de su abono anual. Y si ya quieren petarlo, e ir de burgueses, prueben a encenderlo y alardear de que pueden pagar la luz.

Transporte público, el nuevo Loewe.

Escribe Syl St | estilismo CatyShark de Aragón | ilustra Syl St.

0 comments
Submit comment


8 × uno =