— Los fashionpedists

10 Claves para una Degeneración Tróspida.

10. Pluriempléese y tenga, al menos, dos profesiones. A poder ser, dos profesiones de bien. Empresario y Gay. Informático y Virgen.  Químico y stripper. Periodista que no controla la sintaxis y modelo de laca Elnett. Abogado y portador de naúticos sin calcetines en invierno. Sabemos que con la crisis el pluriempleo es utópico. Sabemos que el pluriempleo mata la paz espiritual, que es agotador y frenético. Pero no le dijimos que fuera fácil. La trospidez, como la fama, cuesta.

9. Trate a su santa madre como a una chacha. Deje to tirao. Convierta su hogar en Sodoma y Gomera. Pero acate sin rechistar sus decisiones acerca del futuro sentimental de su persona. Todo muy lógico, muy freudiano y muy de madurez.

8. Utilice palabras de otra época. Pero inconscientemente. Diga “titi”, “dabuten”, “sostén”, pero dígalo pensado que usted está de plena actualidad y es un muso del habla coloquial. Llame negligé al pijama del Oysho. Y si es capaz de colar la palabra “miriñaque” en una fiesta en la que se bebe licor 43 y se escucha Máxima FM, se habrá comido seis puestos y podrá pasar directamente al punto 2.

7. Si se le presenta la oportunidad de irse de Erasmus como stripper, como virgen o como animador sociocultural, váyase a Denia, Torrejón o Irak. Aprenda el idioma, haga trabajo de campo y mézclese entre los lugareños. Seguro que vuelve muy moreno.

6. Su mujer ideal es eso, un ideal. Aún así, no desista e intente que cumpla al menos la mitad de los siguientes requisitos: Llevar pelo postizo en cualquiera de sus vertientes y poseer el gran talento de hacerlo pasar por más postizo todavía. Ser tan fuerte como para pasarse por el forro los intentos de homicidio de su suegra y tan frágil como para derrumbarse ante la caída una uña postiza. Mirar con suficiencia a las mujeres de provincias al sentir oleadas de cosmopolitismo valenciano. Ser experta en bailar el Meneíto y bailar neofolk americano como si bailara el Meneíto. Saber mirar y apreciar el interior de Sadam Hussein y de Bob Esponja. Estar tan segura de sí misma que no le importe que usted se magree con otras durante el desayuno y a la vez tan celosa como para destruir su imperio si le pilla mirando de reojo a la cajera del súper. Llevar corsé y sandalias con tacón para irse a dormir y chándal blanco para irse de fiesta. Saber hacerse una coleta tan tirante que logre disimularle las bolsas de los ojos y colocarle una sonrisa falsa perpetua. Enfrentarse con su abuela en un duelo de honor con espadas láser y magdalenas.
Si no encuentra a alguien que se aproxime lejanamente a este ideal femenino, tendrá que conformarse con alguien guapo o inteligente. Sí, es una putada, pero el mundo está fatal.

5. No contemple jamás la posibilidad de que usted haya dejado de gustar a alguna o a alguno de sus pretendientes. Usted mola mazo. Usted tiene mojo. Usted siempre es sepsi. Y si alguna vez, dior no lo quiera, se le rebelan los amantes o se enamoran entre ellos, usted como si no hubiera visto nada. Es por llamar más su atención, enfermos de amor como están. Animalicos…

4. Un tróspido, como un dandi, no sigue las modas, las crea o las recupera. Tiene usted dos opciones: o se convierte en un trendsetter o se convierte en la viva imagen del revival, nada de medias tintas. La camiseta con mensaje intelectual en inglés (“i’m sexy and i know it” “Pretty young and fucker” “Keep calm and pim pam pum”) ha de ser, desde ya, su fondo de armario. Haga del complemento su aliado meándose en las convenciones: pajarita para cenar torreznos, bañador de flores en las bodas, corbata sin chaqueta, chaqueta sin camisa, camisa con bermudas. Los pantalones que se desabrochen con velcro, que nunca sabe cuándo va a tener que desnudarse públicamente. El pelo, tratado químicamente con cualquier tipo de producto ilegal, debe aparentar la textura de un felpudo del Ikea, de un casco de PVC o de una hamburguesa del Mcdonald’s. Y mucho, mucho blanco. El blanco es su color, El color de la elegancia, la castidad y la pureza de formas.

3. Haga del eufemismo su máxima, su hogar lingüístico. Usted no se acuesta con nadie, usted “hace un pasillo”. Usted no va a pillar cacho, usted va a “vivir una velada apasionante”. Usted no es pijo ni snob, usted es “religioso y muy de antes”. Usted no quiere hacer un trío, lo que pasa es que usted “no puede elegir entre la cabeza y el corazón” Usted no quiere poner a sus pretendientas a plancharle los gallumbos, usted es “un qumifucker, un truhán, un señor, un espartano”. Lo suyo es que también blasfeme mogollón y se cague en todo, para que su público no cace estas sutilezas y así usted pueda hacerles la trece catorce con total impunidad. Si no puede, no se preocupe, probablemente ellas se encuentren arrancándose los ojos, dándose la quinta capa a las uñas de porcelana o bailando el meneíto subidas a la encimera. Y no se enterarán.

2. No tenga abuela. En ninguno de los sentidos, también en el literal. Las abuelas ponen freno al torrente amoroso. Las abuelas no se aprenden los nombres de sus futuras esposas. Las abuelas ven gódicas donde sólo hay humildes dobles de Miriam Díaz Aroca con camisetas negras. Las abuelas las matan callando o con las agujas de hacer punto.
Si puede fingir que tampoco tiene madre, igual hasta mejor. Sabemos que no es plato de buen gusto que su madre lleve diademas fucsias con magdalenas colgando. O pantalones pistacho. O camisetas reventonas. O loewes, esa marca de bolsos para preadolescentes. Las madres roban protagonismo y no le dejan brillar a usted en toda su trospidez. Si no puede evitar tener una madre vestida de transexual, de Menina o de muñeca manga, al menos dele muchos besos y dígale que es la más guapa.

1.Déjese de listas tróspidas. Usted lo que tiene que hacer es ser muy de piel. Siempre piel. Epidermis total look. Tan, tan, tan de piel, que pueda unir la trospidez con el nuevorriquismo, el chiringuito con la finca, un reality con otro. Que el botox no le nuble la piel, ni la laca el raciocinio. Usted es un icono, un muso del amor, un héroe de su pueblo. Un tróspido enamorado. ¿Enhorabuena?

TRÓSPIDO ARQUETÍPICO

Gafas de sol estilo aviador de Denia > Asos >  25€

Bermudas de fondo de armario homosexual > Scotch and Soda > 130€

Camisa de las bodas (abierta, siempre abierta. Todo muy abierto. Hay que ser muy abiertos) > Paul Smith > 170€

Camiseta > El Niño (sweet wear) > 30€

Oxfords > Cole Haan > 200€

Pajarita > Michelsons of London > 30€

Fular sin enrollar. A lo truhán. A lo señor > Jack and Jones > 15€

Tutorial para hacerse una peluca CON TAMPONES. La idea es que le quede un brushing entre Pumba y Johnny Bravo. Una cosa como muy de peinar con rastrillo o de pegarse con velcro.

TRÓSPIDA ARQUETÍPICA

Corsé > Maya Hansen > 390€

Camiseta de “yo a quien realmente amo es a Bob Esponja” > Ebay >12€

Braguita de bikini a modo de falda larga > Asos > 100€ (flipen cona cómo están las bragas)

Botas > DSW > 60€

Clutch lentejuelero con la bandera americana > Forzieri > 370€

Tutorial para hacer una trenza postiza que cuelgue casi desde la frente (utilice los tampones que han sobrado de la peluca)

Escribe, Cattyshark de Aragón | ilustra, Syl St. | estilismo, Cattyshark de Aragón

3 comments
  1. Mandrágora says: 26 marzo, 20129:44

    Sencillamente maravilloso!! Yo quiero ser Trospido!! Y que mi madre me lleve a un cutre reality a buscarme marido, esposa o lo que sea!

  2. [...] tróspidos” (a quien quiera profundizar en el tema, le recomendamos la lectura de este artículo: http://www.losfashionpedists.com/2012/03/10-claves-para-una-degeneracion-trospida/) y recurre a la tercera entrega de “Piratas del Caribe” para rellenar. No le va mal puesto que [...]

  3. GlassesShop says: 7 septiembre, 20167:49

    Major thankies for the post.Great

Submit comment


× 6 = cuarenta dos